Tratamiento de la depresión en Córdoba: cómo se valora y se trata según la evidencia

La depresión no es estar triste unos días. Tampoco es una debilidad de carácter. Es una enfermedad muy frecuente y que tiene tratamiento. Afecta al ánimo, al cuerpo, a la forma de pensar y a las ganas de hacer cosas y de disfrutar. La buena noticia es que casi todas las personas mejoran cuando se valora bien el problema y se pone el tratamiento adecuado. En este artículo le cuento cómo trato la depresión en mi consulta de psiquiatría en Córdoba: cómo la estudio, cómo llego al diagnóstico y cómo preparo un tratamiento pensado para cada persona.

José Castro Luna, psiquiatra y psicoterapeuta en Córdoba

6/21/20265 min read

Tratamiento de la depresión con psiquiatra en Córdoba
Tratamiento de la depresión con psiquiatra en Córdoba

¿Qué es la depresión y cuándo conviene consultar?

Hablamos de depresión cuando el ánimo bajo, o la falta de interés y de ganas, dura casi todo el día, casi todos los días, durante un tiempo prolongado. Y cuando, además, aparecen otras señales que afectan a su vida. Estas son algunas de esas señales:

  • tristeza o desánimo que no se van

  • perder el interés por lo que antes le gustaba

  • dormir mal o notar cambios en el apetito

  • sentirse cansado casi siempre

  • que le cueste concentrarse o tomar decisiones

  • sentirse culpable o sentir que no vale

  • y, en los casos más graves, pensar que no merece la pena seguir adelante.

Si se reconoce en varias de estas señales, es momento de pedir ayuda. No hace falta llegar a tocar fondo para empezar a cuidarse.

¿Cómo valoro la depresión en la primera consulta?

Un buen tratamiento empieza por un buen estudio del caso. La depresión no es igual en todas las personas. Por eso, para tratarla bien, necesito entender su situación completa, y no solo los síntomas. En la primera consulta dedico el tiempo necesario a conocerle a fondo. Esto es lo que valoro:

  • Sus antecedentes personales y familiares, que ayudan a entender por qué ha aparecido y cómo puede evolucionar.

  • Los problemas de salud físicos que tenga y los tratamientos que toma ahora, además de cualquier alergia o mala tolerancia a algún medicamento.

  • Si bebe alcohol o consume otras sustancias, porque muchas veces va unido a la depresión y cambia el tratamiento.

  • Sus hábitos de vida, como la alimentación y el ejercicio, que influyen más de lo que parece.

  • Los tratamientos que ya ha probado y cómo le fueron, un dato clave para no repetir lo que no funcionó.

  • Lo que está pasando en su vida y a su alrededor.

  • Su forma de ser, que me ayuda a elegir la terapia que mejor le encaja.

  • Y, por supuesto, cómo se encuentra ahora mismo.

Para saber con datos cómo de intensa es la depresión le paso un cuestionario que la mide. Así tengo un punto de partida claro y, más adelante, puedo comprobar de verdad si el tratamiento está funcionando.

El diagnóstico: mirar más allá de los síntomas

Con toda esa información, y tras valorar sus síntomas en la consulta, llego al diagnóstico de depresión. Y también al de otros problemas que suelen acompañarla, como la ansiedad.

Hay un paso que para mí es imprescindible: descartar que la depresión se deba a un problema físico. Algunas enfermedades del cuerpo, como ciertos problemas de hormonas o algunas carencias, pueden dar síntomas parecidos a la depresión. Por eso, cuando hace falta, pido pruebas médicas (como análisis) para descartar una causa física antes de atribuirlo todo a la depresión. Tratar bien empieza por acertar con el diagnóstico.

El tratamiento de la depresión: un plan para cada persona

No hay un tratamiento único que valga para todos. A partir del diagnóstico, preparo un plan personalizado. Según el caso, se apoya en dos pilares.

El primero es la psicoterapia, es decir, el tratamiento hablado. La adapto a usted y a su situación. La psicoterapia ayuda a entender lo que le pasa, a cambiar formas de pensar y de actuar que mantienen el malestar, y a utilizar recursos para afrontar el día a día.

El segundo son los medicamentos, cuando son necesarios. No todos los casos los necesitan: en las depresiones más leves, a veces basta con la psicoterapia. Cuando sí hacen falta, elijo el medicamento según lo que dice la ciencia y según cómo le fueron los tratamientos anteriores. Y siempre se lo explico: por qué se lo propongo, para qué sirve y cómo lo vamos a controlar. La idea es resolver la depresión con el tratamiento más adecuado y seguro para usted.

Durante todo el proceso, las consultas de seguimiento sirven para ajustar el plan. Vemos cómo responde, controlamos posibles efectos secundarios y espaciamos las visitas a medida que va mejorando.

Cuando la depresión no responde: la depresión resistente

A veces una persona ha hecho uno o varios tratamientos y no termina de mejorar. Es lo que se llama depresión resistente al tratamiento. Llegar a la consulta después de varios intentos fallidos cansa y desanima. Pero quiero dejar claro un mensaje: que un tratamiento no haya funcionado no significa que su depresión no tenga solución. Significa que hay que revisar el caso con calma.

En mi experiencia, antes de decir que una depresión es de verdad resistente, hay que asegurarse de una cosa importante: que el tratamiento anterior se hiciera bien. Muchas veces, lo que parece una depresión que no responde es, en realidad, un tratamiento que se quedó a medias. Por eso vuelvo a estudiar el caso desde el principio. Y reviso varios puntos.

Compruebo si el diagnóstico era correcto. Por ejemplo, una depresión que no mejora puede ser en realidad otra enfermedad parecida que no se había detectado, como el trastorno bipolar. Y eso cambia por completo el tratamiento. Miro si hay otro problema de salud sin tratar que esté manteniendo la depresión. Valoro si el alcohol o las drogas están dificultando la mejoría. Reviso si los tratamientos anteriores se hicieron con la dosis y durante el tiempo necesarios, y si de verdad se combinaron bien la psicoterapia y los medicamentos, porque ahí es donde suele estar el fallo. Y tengo en cuenta lo que pasa en su vida y a su alrededor, que también puede estar manteniendo el problema.

Mi forma de verlo es esta: la mayoría de las depresiones mejoran cuando se acierta con el diagnóstico y se hace un tratamiento completo y bien ajustado con psicoterapia y, si hace falta, con los medicamentos. Solo cuando todo eso se ha hecho bien y aun así no hay mejoría suficiente, tiene sentido pensar en otras opciones. Esas opciones se valoran una a una, hablándolo con usted, y se las explicaría en la consulta.

Cuando quien sufre la depresión es un ser querido

A veces, quien busca ayuda no es la persona con depresión, sino un familiar que no sabe cómo actuar. Acompañar a alguien con depresión también se aprende. Y hacerlo bien ayuda mucho en su recuperación. Si es su caso, le será útil este artículo, donde se lo explico paso a paso: ¿Cómo actuar con un familiar con depresión?

Pedir ayuda es el primer paso

Si tiene depresión, o cree que puede tenerla, no espere a que se pase sola. Cuanto antes se valore y se trate, antes empezará a recuperar su bienestar. Y si ya lo ha intentado sin éxito, volver a estudiar el caso con calma puede abrir opciones que todavía no se han probado.

Como psiquiatra en Córdoba, le ofrezco un estudio completo de su caso y un tratamiento pensado para usted, en un ambiente cercano y confidencial. Puede pedir su cita llamando al 611742520.

2023 Psiquiatra Córdoba José Castro Luna